Bienvenidos a los que quieren

unir sus miradas, a estas mis letras...




Alcira

A

alcira

domingo, 21 de noviembre de 2010

Imaginar la vida sin ti



La vida sin ti
Imaginarme la vida sin ti es como no esperar el sol cada mañana
Es sentir cada día como se me va escapando la música del alma
Imaginar la vida sin ti es aceptar que solo existió el brote del amor
Y ver como eso se destroza y muere dentro mío sin florecer?
Imaginar la vida sin ti es ver cómo se desdibujan los sueños
Y se esfuman en la negra noche antes de haberlos alcanzado
Cuando creí que tenía el mundo en el lecho de mis manos
Y Sentí agonizar las ilusiones en la página del olvido
Se diluyeron la fantasía gigante de sentirse amada
Imaginar la vida sin ti es esa opresión que duele
Allí en la profundidad donde anida la candidez del alma
Esa alma que tal vez tu creas que no existe o ya no es, pero
Que sangra y duele cuando imagino la vida sin ti
Como un espiral ardiente, delirante, es la estocada final
Donde arrojare un día el imaginarme, para admitir
Lo que nunca, debí haber aceptado.
Lo que hizo que imaginara, mas aun igual te amo

jueves, 18 de noviembre de 2010

Nunca nada te hara sufrir como el Amor


Nunca nada te hará sufrir como el amor

Porque es entregar el corazón entero,
Sin calcular, sin medir, sin retaceos,
Sin siquiera pensar en los desvelos
Que te puede causar el amor
Amor es sacrificio, es ternura,
Es fundir tu alma y la suya en una,
Es sonreírle a los anhelos
Aunque llore por dentro sin desconsuelo
Es mirarte en sus ojos a cada instante
Y es morir a cada instante
Si ves en ellos
Que su amor no es tu amor
Que su alma no es la tuya
Y aunque trates de arrancártelo del pecho
Morirás cada día de dolor
Porque nunca nada
Te hará sufrir como el amor.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Si la Encuentras Dile.....


Si la encuentras dile



Tu, que estas allí, sí la vez
Dile que la amo, que lo siento,
Que sufro por mi insensatez
Que fui victima y lo lamento

Si caminas por las madrugadas
Allí donde se pierden los caminos
A encontrara fría y cansada,
Cerraras un capitulo de su destino

Ella va esquivándole a los muertos,
La siguen transparentes espectros susurrantes.
Percibirás la herida en su pecho abierto,
Atrás los arpegios de negra tristeza errante

Si la encuentras, dile que la amo.
Ella tiene el corazón de primavera,
Con una trenza de sueños en las manos
Ligadas con estiletes de una blanca calavera.

Si sientes la esencia perfumada de su alma,
Dile que la extraño, que estuve equivocada
Regálale la libertad con sonidos de agua calma
Que restaure su pobre alma destrozada.

Sabrás como reconocerla,
Deambula sigilosa en claroscuros soledades,
Naufraga en la desesperanza,
Va sorteando torrentes de tempestades,
Clama en su vigilia un tiempo de añoranzas

Sabrás como reconocerla,
Solo el disfraz debes quitarle,
La mascara caerá al suelo
Un soplo de vida debes enviarle
Así las sombras del miedo tomaran vuelo


Vuelve entonces a mi espíritu la tristura
Deja suelta mi larga cabellera negra ondulada
Borra las arrugas de mi cara tiesa
Retrocede tres décadas, casi nada
Y....
Si la encuentras, dile que la amo

lunes, 15 de noviembre de 2010

Relampago.


Relámpago
(Cuento)


El ruido taladra mis oídos, mil estrellas prenden y apagan, la cabeza me estalla. Mis pies descalzos caminan despaciosamente sobre el musgo, tiemblo de frio, la orilla del pantano es viscosa, resbalo , trato de asirme de las ramas que penden desde lo alto de las copas de los arboles, como ensortijados cabellos de un engendro verde, logro tomarme de una de ellas para mantenerme en pie, tomo un envión y salto en la negrura de las sombras, quedo allí, muy quieta apoyada junto a la hiedra que cubre las paredes de la entrada, espiando un rayo cristalino de la blanca luna que se filtra por el espeso follaje.
Estoy perdida en la noche entre montañas y lagunas, veo la oblea negra donde se recorta la boca de la cueva, entro a ella, desde lo profundo un par de ojos me observan, el miedo hace presa de mí, me deslizo despacio hacia el otro extremo del recinto y el mamífero alado pasa chillando junto a mí. Mi dedo del pie tropieza con el pedregullo de años amontonado en el suelo. Mi cuerpo cae como un saco de piedras sobre la maraña de miseria, una presencia desprende calor allí cerca, el frio me empuja hacia allí, ruedo sorteando el pedregullo, una suave piel me acaricia, traspasa mis miembros entumecidos, me aquieto, siento su aliento en mi piel ¿a que huele? ¿A bosque, a tierra mojada, a romero? .Buceo en la oscuridad, carbones sus ojos, brillan con el destello de un relámpago, por momentos el lugar se ilumina cuelgan del techo un ramaje de lianas, más largas, más cortas, tomo una de ellas y logro mantenerme en pie, sigo tanteando en la oscuridad tratando de escapar de esos ojos fulgurantes y de ese calor que sentí hace un momento, el me toma del tobillo , trato de zafar y lo logro, pongo distancia entre él y yo, entonces oigo el estruendo de su risa grave acompasada seguida del eco que produce la desierta nave, me alejo sorteando obstáculos por la superficie laberíntica del lugar, un sonido de aguas cayendo desde alguna grieta me atrapa, corro tratando de llegar allí, casi estoy, cuando un haz de luz se filtra desde lo alto, lo que veo me paraliza, estoy parada en el centro de lo que parece un altar, hay muchos hombres, teas encendidas, imágenes aladas, hombres ataviados con vestiduras y rasgos diferentes. Estoy asombrada mis ojos se acostumbran a la semipenumbra, veo el templo en su máximo esplendor, es una estructura esférica con infinidad de paredes peñascosas en el contorno, un panóptico magnifico desértico, donde me doy cuenta que el centro representa el poder, figuras desconocidas comienzan a erguirse amenazantes, con sus túnicas sepias descoloridas por el tiempo y huellas de lo resplandeciente de otra época se acercan a mí, me tiran de los brazos, toman mis cabellos largos dorados mojados casi pegados a mi piel, descubren la palidez fría de mi cara, fijan sus ojos en el azul de mi mirada, soy arrojada sobre una tarima o altar cubierto por una vieja manta con hilos de oro, deshilachada con olor a humedad. De una caldera encendida comienzo a sentir su tibieza tenue, ellos se acercan de a uno, tratan de hablarme en distintos dialectos irreconocibles a mis oídos, que suenan a vidrios rotos, hablan entre sí, me observan, rasgan mis prendas, tiemblo, sus manos las siento como el rose de mil puñales afilados rasgando mi piel, acercan una vela para verme mejor, uno de ellos grita ¡hembra! Todos quieren estar allí mirándome y luego menean sus cabezas y uno a uno se alejan de mí. Vuelven a situarse agazapados contra las paredes hasta que se vuelven informes una piedra más del esférico habitáculo, todo vuelve a ser silencio, las velas se consumen y las brasas se visten con el ropaje de las cenizas. Espero en la penumbra hasta que el silencio hiere mis oídos y desciendo lentamente para no despertar a ese silencio dormido. Camino sigilosa a los tropiezos buscando la salida, tomándome de las hiedras algunas resecas que se cortan al recibir mi peso, caigo de rodillas siento que estas sangran y quedo allí hecha un ovillo deshilvanando lo ocurrido, un aroma a verdor a cuerpo caliente rosa mis mejillas y me siento transportada hacia la entrada de la cueva. El está allí con sus fuertes brazos rodeando mi cuerpo húmedo aterido de miedo y de frio, me tiende sobre paja seca en el suelo, se quita su abrigo de pieles, me cubre con él y acerca a mis labios un cuenco de un liquido espeso, que sabe a melisa, romero, cedrón que tiene el poder de estabilizarme, aunque todavía tiemblo, se tiende a mi lado para darme calor hasta que me adormezco. Cuando me despierto está entrando por la abertura los colores y sonidos del alba. Ya no tengo miedo, el toma mis manos y me incita a incorporarme. Oigo su vos por vez primera, ---Soy Cadiun, el herborista, siempre me veras por esta zona, recojo hiervas en la montaña, afuera esta la mula cargada de lo recogido ayer. Lo miro mi voz se niega a brotar de mi garganta, ensayo gestos hasta que logro articular palabras, pregunto--- ¿Quienes? mientras mis ojos señalan el fondo oscuro de la bóveda. El ríe suave, --- ¿los has visto? Pregunta--- Si ya veo que es así, te contare : Al entrar aquí y no aceptar mi presencia, que significa nuestro mundo, has avanzado hacia lo desconocido, te darás cuenta que has entrado en otra dimensión, donde un grupo de seres de distintas épocas se han ido reuniendo esperando al ,Elegido, al Mesías, el Salvador o como quieras llamarle y que ellos esperan en bien de la humanidad, seguramente te han confundido, ellos esperan a un hombre al hijo del supremo, cuando se han dado cuenta que no lo eras te dejaron partir. Yo los llamo los hombres de piedra, porque como veras están allí, y solo despiertan ante la esperanza, su fe los obliga a seguir esperando¸ entonces se mantienen en otra dimensión por siglos, ya son parte de la montaña.
Ven, salgamos de aquí. Un airecillo cálido acaricia mi cuerpo, siento el placer de estar viva, me deleito ante el albor de un día que nace, pateo guijarros en el sendero que bordea el rio, cruzamos un puente de maderas gastadas deteriorado por el tiempo y el abandono, cruje bajo mis pies, al llegar a tierra firme veo distintos caminos zigzagueantes que se pierde en la espesura de los bosques de frondosos árboles. Miro hacia atrás, Cadiun el señor de las hierbas ya no está detrás mío, he perdido la noción del tiempo, no recuerdo el momento en que empezamos a cruzar el rio, debe estar por allí, buceo en la distancia donde los escalones del viejo puente se pierden en la distancia hasta ser un punto inexacto ante mis ojos. Mis pies abordan tierra firme, caigo como si estuviera sobre una nube de algodón, ya no veo los caminos, ni el bosque cercano, aterrizo en lo que parece un liso mármol, me duele la cabeza, las rodillas que sangran, abro despacio mis ojos y allí está la vieja escalera caracol de nuestra casa por la que he caído seguramente, ya corren hacia mi mis hermanos, todo está bien. He vuelto a casa.

jueves, 11 de noviembre de 2010



Los Amantes

Solitaria, triste, guardiana de la ventana,
Oteas la calle gris, mirando siempre la nada
El pasa ligero, rumbo a la esquina que lo traga
Un traje oscuro, la camisa recién planchada
Hoy es lunes, la puerta no esta cerrada
Desierta la ventana, florecen sus miradas
Vuelan los zapatos, se apilan las prendas quitadas
Los pies se rozan, aletean las piernas entrelazadas
Son serpientes hambrientas, que gimen apretadas
Se mezclan los alientos, se fusionan, aspiran, exhalan
Se confunden los olores, se acarician, transpiran
Arde la hoguera, crepita, tiemblan, se unifican
Se sacuden, se besan, se lamen
Se aquietan, se apagan, se enfrían, se separan
Ruedan por la alfombra, se visten, se despiden
Ella vuelve a la ventana, a su calle gris
El traje oscuro dobla la esquina, todo es nada

lunes, 8 de noviembre de 2010




Gira la llave Amor






Gira nuevamente la llave,
Deja volar mi poesía.
Escapa de la metamorfosis
Vuélvete errante y etéreo
Vuelve allí donde se cincela vida
Y se absorbe los sueños muertos
Esos sueños que se esfumaron
Con desconsuelo cuando vimos
La brújula rota de nuestro idilio
Y perdimos el rastro y las promesas
Se fue disipando la magia
En la negra noche
Y me quede buscando
Con mí mirada un par de estrellas
Sino fuera porque todavía arañan




Mis entrañas y las ciento
Las mariposas deshilachadas
Que hicieron presa mi cuerpo
No sentiría todavía que en esta noche de ronda
Que nuestro amor sigue viviendo
Voy a jugar con las palabras
Vagar por el mundo de los sueños
Seguir escribiendo a la esperanza
Soñando con aquella metáfora
Que aprisionan mis duendes
Y que yo cargo en mi mochila
Junto a un montón de sueños
La burbuja mágica que me devuelva
El brillo en mis ojos y flores en mi pelo
Y siga vagando incoherente
Por el sideral espacio
Deshojando algunos versos
Que he guardado con precintos
Y solo tú puedes soltar
Y dejar volar que es lo que ansió.
Gira otra vez mi llave
Dame fuerzas, abre mi puerta
Y deja en libertad mi poesía

Espejos de mi Alma



Espejos de mi Alma

Vuelve al crisol del universo
Quédate en el lugar que estabas
Eres al fin solo un hombre
Un hombre hecho de materia y carne
La vida está llena de sorpresas
No encontré allí tu alma
Y las sorpresas llenas de vida
De sueños y de nostalgias
Nuestras palabras cuan tiaras de versos
Se perdieron la última madrugada
Las flores se quedaron en suspenso
Ninguna perfumó tu alma
Solo palabras bordando en el lienzo
Escamas de luces, pétalos flotando
Se dispersaron en el infinito como
Olas de silencio hamacadas por el espacio
Cristal, viento, tierra, mares
El filo de mil navajas al acecho
Tu nombre escondido vuelve a mí
Desvanece las sombras del olvido
He amado cada tramo de tu piel
He agotado mi amor en los Te quiero
Recojo ahora los fragmentos de mi alma
Ahogo mis ansias en los espejos de agua
Que formaron mis lágrimas
Cuando me robaste la cordura,
Estafastes mis sentimientos
Jugaste con las palabras.
Ya cargue en mi equipaje
El prisma del cristal que atesoro
Y busque en los espejos de agua
Ver brillar una vez más
El arco iris de la vida nueva
Poner fin a la historia y olvidarte
Para volver así a la vivir sin vos
Y poder reconstruir mi alma.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Mis Frases








HOY ME TOMARE EL TIEMPO PARA SOÑAR CON UNA LUNA BLANCA Y UN PUÑADO DE ESTRELLAS, PORQUE TU CIELO ES MI CIELO ESTES DONDE ESTES, MAÑANA AUN NO HA LLEGADO, NO SE SI SERE, EL AYER YA ES PASADO Y NO RETROCEDERE.


Hoy somos los artistas tú y yo, tus eres quien puede despejar las nubes y dejar pasar el sol, yo puedo elegir las palabras y escribir nuestra historia.


TRANSFORMARE TU DIA CON LA MAGIA DE MI SONRISA, CUANDO ENTRES POR MI PUERTA CON UN RAMO DE ROSAS BLANCAS, SE ROMPERA EL SILENCIO CON EL CANTO DE LA CIGARRA Y ENTRAREMOS JUNTOS SOBRE UNA ALFOMBRA DE PETALOS BLANCOS RECIEN CORTADOS

jueves, 4 de noviembre de 2010

Hoy Solo Tengo


‘Hoy solo tengo
(Poesía)


Tengo las manos llenas
de ilusiones inconcretas
un cofre de letras dormidas
de lápices y hojas sueltas
Tengo en mi corazón
un fluir de matices azules
Despojos de otra época
con briznas de noches blancas
Con sueños de horas muertas
Soy aprendiz de obrera
en el mundo de las letras
Con una luz encendida
y esta sed, despierta
He comenzado un libro
es un viaje en el tiempo
Recorriendo
Estaciones de cielo
con capítulos de nieve y viento
Soltare amarras
a mi vos y mi silencio
Desfilaran los duendes
y las hadas de los cuentos
extenderé mis alas
en un vuelo a cielo abierto
no existen fronteras
ni oscuridad, ni desierto
Tengo la simiente dormida
que fluye desde las fuentes
donde germina la fuerza natura
de esta sembradora de versos

Nosotros, Los Pajaros


Los Pájaros Perdidos

Vuelas ya, sobre la nube del olvido
Con mi sueño perdido en el espacio
Te desvaneces etéreo
Te fugas, y vuelves
Corres ante mí, y no te alcanzo
Remontas en una nube
Retrocedes ante un relámpago
Corres por mis venas electrizadas
Aquietarte quiero entre mis manos
Me elongo al infinito
No llega a ese milagro
Solo la sensación extraña
Como si mis dedos te hubiesen tocado
Vuelas rápido,
Yo ya tengo las alas quebradas
Es una dulce farsa de mi delirio
Y aquellas ansias locas
De tenerte a mi lado
Ya se escapa mi sueño
Somos dos pájaros perdidos
Tu allí volando en lontananza
Yo aquí sola en la madrugada
Como un mendigo
Perdiendo sus andrajos.
Es lo justo, lo real, solo fue un anhelo
El sueño se pierde en la inmensidad
De nosotros. Los pájaros.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Frases


Deambule por los caminos que jamás debí recorrer, y por otros que nunca volveré a ver. Creí que la vida era una guía de viaje, hasta que me logro sorprender.

Mi Amor es una Nube


Mi amor es…………….

Mi amor es una nube, mi amor es una estrella
Mi amor es ese rio que corre por mis venas
Mi amor es ese viento que sopla y te despeina
Es el sol que te acaricia, es la pasión que vuela.

Es la ráfaga que desprende tu camisa negra
Es la música que danza con mi vestido de seda
Mi amor es una estrella brillando en el espacio
Es el latido de mi sangre, que grita y me desvela

Mi amor es el color, mi amor es el perfume
Es el mensaje que dibuja, sensaciones nuevas
Es el cincel que esculpe mis sueños de madrugada
Es la lluvia que moja, y el canto de la luna nueva.

Mi amor es un grito en la noche que ya se acaba
Es el lamento de los caminos que hoy nos separan
Es quien quiere ser trino y llegar a tu ventana
A unirse al tuyo, porque sola. No soy nada.

Calle de Pajaros






Calle de Pájaros


Un arpegio de trinos cubre el silencio; en ronda girando danzan los pájaros hasta perderse en la infinita cinta ámbar entre el cielo y la calle. La calle, la calle de otros, la calle de nadie. Es cuando el alma se eleva en un suspiro, el mundo rueda trasgiversando los colores. Un manto gris flota en el naufragio del olvido, iniciando el viaje a traves de la memoria, buscando señales de remotos caminos, aterrizando en tiernas campiñas de ausencia, evocando el aire con perfumes lejanos o internándose en las calles viejas y nuevas, las calles mías, las calles del recuerdo.
La nostalgia ha pintado farolitos de luces recopilando la senda del tiempo, engarzando los años como cuentas de una colección extraña, que se alinean unas tras otra desde la infancia, desde esa calle mía tapizada de gramilla y alfalfa, que guardada en el seno de mis sombras duerme, velando celosa mis primeros pasos, calles de rondas y escondidas, de alegrías y de llanto.
El ave blanca del regocijo me interna en los arrabales con perfume a tierra y verdores, de mariposas y manzanares. Es tan liviano el recorrido que siento elevar majestuoso el canto de los niños que otrora fuimos, danzando en nubes de espuma, con surcos de fresco sembradío, ventana de remembranzas que nunca acaba, con vestigios de luz, de luna y sonidos, éxtasis de sangre de atardeceres convirtiendo el mundo en un calidoscopio de cándidos recuerdos míos.
Al fértil itinerario de la calle del amor la paloma de la tarde me ha traído donde fui nube, fui cielo, un fragante jardín florecido, situándome en el tiempo del primer amor, la calle fuimos, donde brillaron margaritas en el nido de sus manos, jazmines blancos virginales en las mías, miradas inocentes cargadas de emociones, mensajeras de un sentimiento recién nacido y nuestros nombres tallados en la corteza áspera de un frondoso árbol, en el centro un corazón tan suyo como mío; platónico amor, pinceladas de tiempos idos, de lo que no fue y quedo en el olvido esculpiendo un suave diseño en la piedra sutil de las remembranzas. Hoy los años labraron surcos en su rostro y rociaron polvos de plata en mi pelo cuando los días pusieron alas dejando gravados nuestros nombres en el cántaro cristalino de la infancia.
Gris calandria peregrina de sinsabores, he llegado a tu calle, tu negra calle donde sucumbió la esperanza, remolinos de luces y de sombras, donde el cielo me ofrendo dos perlas nacaradas surgidas de las cenizas de mi alma destrozada, calle errabunda de controversias, de nuevas vidas, solo mías, amadas, de muerte e historias truncadas, donde hilvane puntadas en la dura calle de la vida, con la aguja de la ignorancia enhebrando estrellas hasta vislumbrar el camino donde encontrar la semilla de la vida que germino en mi alma.
Calle de barro y horneros haciendo nidos, casas iguales donde llegue con mi carga de inclemencias y mis sueños trenzados en guirnaldas, con un amor nuevo, el cerco prieto de de mis brazos protegiendo mis flores tiernas y mi vientre gestando un diamante. Calles nuevas con árboles recién plantados, con espejos de cielos azules y esa vida latiendo en mis entrañas, vorágine de miedo e ilusiones azotando en la distancia.
Esmeralda de variados matices son las calles de mi vida, donde los caminos se pierden y las historias se escriben, con trazos de oro y plata, ensueños y fantasías, con manchas de tinta negra y fugaces momentos etéreos.
Alondra sutil del sueño que me ubicas en mi calle, mi calle de horas nuevas y fragmentos dolientes, renaciendo a la vida aunque el tiempo se acabe. Calle mía que pueblan de risas los retoños frescos de mi sangre, donde vi florecer el amor de mis perlas y despertar el corazón del diamante. Calle mia y de otros donde descansa maduro el despertar del alma, donde la placidez del amor construyo su nido, y cosecho lo mucho y lo poco que he sembrado. En el laberinto de la vida alguna semilla se ha dispersado y hoy deje volar el pájaro que habita agazapado en las raíces del espíritu, por las calles del tiempo recorriendo senderos de nostalgia en una ronda de pájaros danzantes que ya se alejan en la distancia.
Alcira, junio de 2.000

A Charles Chaplin


Charles A Chaplin



Danza sobre la piedra sutil de las horas
Un mohín, un bigote y un bastón
Un viento de hojarascas sepias
Barre la risa, la galera y el candor
La mariposa satinada de los años
Con su aleteo de policromo color
Apila mueca, un traje una mirada
Girando se posa en una flor

Danza sobre la piedra sutil de las horas
Tu parlamento cincelado de ilusión
La retórica verde y humilde de tu risa
Pasos rápidos guardados en un rincón
Salpicado en polvo de estrellas
Aristócrata señor de la alegría
Diáfano arlequín de un tiempo que paso
Esfumado monigote de jardin de la ficción

Danza sobre la piedra sutil de las horas
La ternura el encanto y el primor
La gestual magia de tu rostro
Suspendidos ojos, color miel, pimienta y fulgor
Mi suave pluma acaricia tu recuerdo
Gran Carlitos genio de la interpretación
Pintoresco galán de la comedia
Maestro inmortal que la risa despertó.

El vuelo


El vuelo


Si se acortan mis alas
Volare a ti con el pensamiento
Tú serás mi golondrina
Que vagas por el universo
Cargando el equipaje
Con mi mochila de sueños.
Romperé la distancia
Apagare el silencio
Te robare tus besos
Descubriré tus secretos
Y vendrás a mí
Para retomar juntos
El vuelo

Amar el silencio
Amo el silencio de la noche quieta
cuando florecen los arpegios y se desnuda el alma
Y efluvio de palabras se enlazan armoniosas
Cincelando versos hasta que llegue el alba

Amo el silencio poblado de sonidos
las diversidad del susurro y el canto de los grillos
El dulzor de azahares etéreos lirios florecidos
La rutilante plata bañado azules, verdes y amarillos

Amo el silencio desde este lugar
De humilde violeta perfumada, y sonrió
Solo soy una pinta de polvo en el espacio
Que se embriaga de ciruelas y pinos
Amo el silencio de la noche MIA
Acercando el vergel del tiempo vivido
Perfume de acacias, bocas encendidas
Cántaro desbordado del amor, magia y poesía

Dos horas


Dos horas

Dos horas amor, realmente hermosas
Las yemas de mis dedos aun acarician
Las sabanas donde quedo el calor de tu piel
El hueco en mi almohada
El aroma del amor en mi cama

Dos horas amor, realmente hermosas
Mis labios todavía tiemblan
Con el sabor de tus besos
Siento el susurro de palabras
Que decías en mi oído
Aun sin decir que me amas

Dos horas amor, realmente hermosas
Que almaceno en mis sentidos
Junto al dibujo de tu cara
Tus manos hechas caricias
Colmando mí sed de enamorada

Y mis yemas, mis labios y mis sentidos
Guardando sensaciones compartidas
Desmenuzándolas lentamente
Menos de veinte minutos por día
Para que dure, toda la semana.
20/10/10